Rodar se echa de menos. Sentir que nadie puede dar un paso sin preguntarte alguien, que diriges una orquesta (cámara, actores, fotografía...), que eres el encargado de organizar los elementos para que en el momento de grabar todo quede perfecto (o lo más perfecto posible).
Y ya se comienza a tener mono de rodar. Necesito una dosis de director. La única manera de volver a sentir todo eso es acabar el nuevo guión para comenzar con la preproducción y todo lo que ello conlleva. Conlleva muchísimas horas de trabajo: un minuto en pantalla no es ni por asomo un minuto de trabajo. Aquel minuto ha podido costar dias o semanas, decenas de personas pensando y trabajando para que ese minuto sea como tiene que ser. En la polaroid de photoshop de la izquierda podemos ver a un servidor cuano llevaba el pelo largo y al productor de "tijeras" Javier Rueda en una de las escenas de camerino (divertidas y trágicas). Si quiero volver a rodar me tengo que poner manos a la obra para ordenar todo el material que tengo. Uno se pone a penar en un nuevo guión y se da cuenta de que tiene más escenas y más personajes de los que da tiempo a presentar en un cortometraje. Será cuestión de ir podando el guión hasta que quede justo para entenderse y algunas ramas ornamentales.
Buenos dias y mala suerte
